miércoles, 9 de febrero de 2011

Las VOCES de Antonio Porchia




                      "A veces hallo tan grande
                              a la miseria
                         que temo necesitar de ella"
                            (Antonio Porchia)
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"Escritor y poeta italiano que vivió la mayor parte de su vida en Argentina.
Antonio Porchia nació en la provincia de Catanzaro y pasó su niñez en Avellino, siendo el mayor de siete hijos.
En 1900 muere el padre y la familia decide emigrar hacia Argentina, donde el poeta al frente de la familia trabaja en diversos oficios hasta que en 1918 junto a su hermano Nicolás compran una pequeña imprenta en San Telmo (Buenos Aires) y aprenden el oficio.
Al año siguiente, Antonio Porchia deja la imprenta y compra una casa con un gran jardín en Saavedra (Buenos Aires) al tiempo que milita en la Federación Obrera Regional Argentina y colabora en una publicación llamada "La fragua".
Asiduo visitante del barrio de "La boca", donde se alojaban gran cantidad de inmigrantes, hace amistad con pintores y escultores y funda la "Asociación de Arte y Letras Impulso" en 1940.
Edita un libro que llama "Voces" y dona toda primera edición a una sociedad de bibliotecas populares hasta que en 1948 llega a las manos del poeta y crítico francés Roger Caillois, que queda impactado y busca a Antonio Porchia para hacer la traducción de su libro. En 1949 aparecen varios escritos en la Revista Sur y todos sus honorarios los dona "a algún poeta necesitado", dejando constancia de la humildad y solidaridad que lo acompañó durante toda su vida.
En 1950 tiene problemas económicos y vende su casa para trasladarse a otra más pequeña, en el barrio de Olivos, la que habita hasta su muerte. Tiempo después, en un accidente hogareño Antonio Porchia recibió un fuerte golpe en la cabeza y tuvo que ser intervenido, resultando exitosa la operación pero tendría una recaída más tarde que lo llevaría a la muerte"



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18 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Después de tanto tiempo, espero poder ponerme al día con todos y todas..
Recomenzar el año con la vida en brazos es lo mas bello del amor..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre..

Mabel G. dijo...

Adolfo...! hombre-padre feliz!
GUSTO ENORME el verte nuevamente.
Un abrazo para tí, tu amada y para ese hermoso regalo del amor que es tu niño .... desde lo más profundo de mí.

clariana dijo...

¡Hola Mabel!
Un gran poeta Antonio Porchia y sobre todo una gran persona, que es lo que hace más falta en este mundo y él no hay duda que lo era. Sabía compartir lo que tenía y solidarizarse con el más humilde. Como bien dice, nadie estamos libres de nada y a veces las situaciones negativas, difíciles de la vida, por absurdo que parezca, nos hacen más humanos. Un abrazo. Gracias por el email de las ciudades y la noche es precioso.

Luna dijo...

Mabel ¡Qué interesante! No conocía a este escritor italiano.
Me impactó su humildad y su generosidad, cualidades que caracterizan a los "grandes".
Tuvo el honor de vivir en San Telmo, un hermoso barrio porteño, con sus negrocios de antigüedades... bellísimo! Y ser asiduo de La Boca, pintoresco y tradicional, donde vivió el pintor Quinquela Martín; hoy su casa es un interesante museo.

¡Gracias Mabel!

Besos.

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

Estremecedora la frase, y su profundidad humana.
Saludos.

Javier 16 dijo...

A veces, una vida entregada a los ideales personales sin pregonarlos, son la mejor baza para afrontar una existencia plagada de miseria e hipocresía.
Es impactante su labor solidaria aun a costa de agravar su economía.

Saludos.

Mabel G. dijo...

Hola Luna ! Sabes que en San Telmo se crió mi abuelita italiana cuando llegó de chiquita al país... ¡qué barrio tan especial! Junto con Montserrat, fue el primero de la "Gran Aldea".
Hablando de Porchia, tengo su libro "Voces" desde hace muchísimos años, pero siempre encuentro algo nuevo en su decir, que le sirve a mi vida.
Un beso amiga !

Mabel G. dijo...

Hola Fco. Javier, es tan estremecedora su frase que hasta da miedo.
Un saludo afectuoso desde estos lares.

Mabel G. dijo...

Hola Javier ! se dice que era un hombre sencillo, silencioso, pensativo y gran observador = un filósofo con todas las letras, aparte de ser un hombre entregado a los demás.
Gracias por tu aporte, amigo y un abrazo.

Mabel G. dijo...

Hola Clariana, perdona, estaba segura que te había respondido!!!
Seguramente no puse "guardar" y se me pasó.
Me alegro que te haya gustado el PPS de las ciudades, a mi me impactó, realmente, fue algo mágico. Lástima que no sé cómo se puede poner en el blog.
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Con respecto a Porchia, tú lo has dicho, las cosas difíciles de la vida, nos hacen más humanos... y yo agrego "en general" pasa eso pues estoy convencida que hay más gente buena que dañina y el bueno siempre se enternece.
Un beso amiga y gracias por tu aporte.

La Araña Peluda dijo...

Pues no está mal esta biografía. Es el típico retrato del obrero que lucha por no convertirse en una máquina de producir. Ya haces bien en difundir su legado. Gracias.

Anónimo dijo...

¡Viva la corrida de toros!

Mabel G. dijo...

Gracias a ti, Araña, por expresarlo.
Abrazo.

Mabel G. dijo...

Anónimo: hombre!

es hora que tomes tu medicina.... (siempre se te olvida!)

vivi dijo...

No conocía a este sensible escritor Mabel... comparto lo que tu dices la frase es perturbadora, pero creo comprender algo de ella...
Saludos

Mabel G. dijo...

Es un filósofo que te deja en carne viva... y es tan sencillo en su decir pero llega a profundidades abismales, como esto, por ejemplo:

"me debes la vida y una caja de fósforos y quieres devolverme la caja de fósforos, porque no quieres deberme una caja de fósforos"....
es una de mis predilectas.
Un beso Vivi, alegría de verte por aquí!

vivi dijo...

Ah! y a propósito de miseria....Anónimo hace un gran aporte..hay mucha miseria espiritual en las torturas de animales..es una lástima que para llenar su vacuidad, necesite de ella..Salu2

Mabel G. dijo...

Vivi... no te preocupes, seguramente a esta hora, ya debe haber tomado la medicina que le recetó el psiquiatra.
Un beso, amiga.